Salón Verde

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En este salón estaban ubicadas las antiguas habitaciones de doña Fina –dormitorio y gabinete– y antes que de ella también lo fueron de todos los herederos al ducado de Holguín.

Se trata de dos espacios comunicados, de 8,5 x 7 metros cada uno, que hoy están divididos por un panel móvil que sustituye a la antigua pared y que permite convertirlo en dos salones diferentes, cada uno de ellos con puerta de acceso individual. Es el lugar preferido para montar consejos de administración o grandes reuniones de empresa, dada la moderna mesa de conferencias rectangular en madera de roble para dieciséis asistentes, equipada con equipos de comunicación, sillones de oficina de cuero verde diseñados por Alberto Lievore y tomas eléctricas individuales en cada puesto. El espacio se completa con dos mesas rinconeras que siempre están dispuestas con bebidas y coffee breaks.

El suelo es el original; un damero de mármol blanco y verde ribeteado en verde oscuro con veta más clara, sobre el que resaltan las dos chimeneas de mármol blanco. Las paredes, forradas con seda italiana estampada con medallones adamascados, en color verde suave, soporta cuadros de paisajes de diferentes tamaños firmados por artistas de principios del siglo XX, tanto españoles como extranjeros. En cuanto a los techos, son dos escenas del mito de Afrodita. La que correspondía al gabinete de la futura duquesa representa a la diosa saliendo del océano acompañada por las Cárites –diosas de las festividades–, mientras su amante, Ares –dios de la guerra–, la observa desde un balcón del Olimpo. En cuanto a la zona que correspondía al dormitorio, representa el mito de las Pléyades; las siete hijas de Atlas y Pléyone, personificadas en estrellas del firmamento, mientras son perseguidas por Orión. Ambos frescos, al igual que el de la sala marinera, son obras del pintor Zacarías González Velázquez.

Las cortinas que cubren los dos ventanales que dan al ala este son de seda color beige ribeteadas en marfil. Sobre las chimeneas, se han colocado dos de los relojes de la colección de los duques de Holguín; dos piezas francesas del siglo XIX en bronce dorado con esferas de porcelana sujetas por campesinos –un hombre el de la derecha y una mujer el de la izquierda–.