Biblioteca

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La biblioteca es, en la actualidad, la zona de trabajo y oficina de Las Tulipanes. Un espacio único de 19 m de largo por 7 de ancho y 5 de altura cuyas paredes están forradas, en su totalidad, de suelo al techo, por estanterías de madera de nogal a dos alturas –tres metros en el piso inferior y dos en el superior–, a los cuales se accede por una escalera de caracol del mismo material. La uniformidad solo queda rota por los cuatro vanos de las amplias ventanas, de 3 x 2 metros; las dos puertas dobles que dan acceso a la estancia, y las que comunican con lo que fue el despacho del duque, hoy el de Patricia. También, en la pared norte, una chimenea francesa de mármol gris de dos tonos rompe la monotonía del diseño.

En ellas se alojan cerca de 18.000 volúmenes de lujosa edición, de los cuales algunos ejemplares datan del siglo XII, procedentes de varios países, así como objetos familiares traídos en diferentes viajes de todos los duques de Holguín que pasaron por el palacio hasta nuestros días. También se encuentra, en una vitrina adaptada a tal efecto, una valiosa maqueta del navío Rosa de los Vientos, buque insignia de la flota del primer duque, Leopoldo Quesada y Arangúren, que cubría con regularidad el trayecto Cádiz-La Habana en aquella época.

 

El techo, ligeramente abovedado, está conformado por un conjunto de frescos en tonalidades pastel, realizados por el mismísimo Francisco de Goya que, una vez finalizado su trabajo en el oratorio de la Santa Cueva, fue contratado por el duque para decorar la biblioteca de su palacio. El pintor elige para ello una serie de alegorías de las Musas. Así, en las cuatro pechinas, encontramos la Talía (musa de la comedia), Calíope (musa de la poesía épica), Clío (musa de la Historia) y Melpómene (musa de la tragedia), mientras que en los espacios intermedios, jugando con el tema de la cuatro estaciones del año, descubrimos a Erato (musa de la lírica) y a Urania (musa de la Astronomía) –en las cabeceras norte y sur–, y a Terpsícore (musa de la danza) y a Euterpe (musa de la música) –en las este y oeste–. En el espacio central, Polimnia (musa de la retórica) a quien se le atribuye la cualidad de inspirar a los autores los poemas e historias más admirables, mira desde un lecho de nubes a siete insignes representantes de las letras españolas del Siglo de Oro en el desempeño de sus labores literarias: Miguel de Cervantes, Luis de Góngora, Félix Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, San Juan de la Cruz, Francisco de Quevedo y Fray Luis de León. (Es evidente que estos frescos no existen y son invención de las autoras de esta serie).

El suelo es de mármol blanco y negro, ajedrezado, y está cubierto con un conjunto de tres alfombras de raso de seda bordadas con sedas de colores, obra de la aguja de Juan López de Robredo, en diferentes tonos de beige y marrón, creando una intrincada y ancha cenefa floral en los bordes.

Para la estancia, Ana ha elegido un diseño ecléctico en cuanto a su decoración, distribuido en tres ambientes diferenciados:

Al norte, frente a la chimenea, un rincón de lectura compuesto por un juego de tres sofás Chesterfield de cuero marrón y tres mesas de taracea de alabastro –dos más pequeñas en los huecos de los sofás y una de 1 x 1 m al centro–, que pertenecieron al bufete de don Rodrigo Calderón, el que fuera el favorito del duque de Lerma, que originalmente se encontraban en otras dependencias de la casa –y que en la realidad se exponen en el museo de El Prado–.  El resto de cuatro sofás de una plaza, también Chesterfield, que completan el conjunto, han sido situados frente a los huecos de las ventanas, acompañados por cuatro pies de lámpara de diseño moderno, en latón y madera con tulipa negra e interior dorado, del diseñador italiano Davide Sozzi, a juego con las lámparas de mesa. Los antiguos cortinajes fueron retirados para aportar más luminosidad a la sala y han sido sustituidos por cortinas de visillo blanco de lino.

Al sur se ha respetado la mesa de lectura original, de 6 x 2,63 m, perteneciente también al bufete de don Rodrigo Calderón. Como las anteriores, se trata de una composición en taracea de alabastro, lapislázuli y mármol de diferentes orígenes de intrincado diseño, que datan de principios del siglo XVII y que el duque compró en una almoneda. Este tablero se apoya sobre cuatro leones de bronce y está circundado por doce sillas de estilo Chippendale originales, con tapizado moderno en seda beige. Esta zona es la que se utiliza como sala de reuniones por las directoras del hotel, tanto para atender a los posibles clientes como para las juntas del día a día de su trabajo.

En el centro es donde se encuentran los dos puestos de trabajo de Ana y Beatriz. Para separar la zona de lectura de la meramente laboral, se trasladó hasta la biblioteca dos aparadores chinos gemelos de madera Zi-tan lacada, de la dinastía Qing de principios del siglo XIX, que antes adornaban el salón de recepción de la duquesa. Se trata de dos muebles de 1,51 m de ancho x 43 cm de profundidad y 90 cm de altura, compuesto por cajones y puertas pintadas a mano con ilustraciones de la vida tradicional china, en donde las chicas guardan los documentos.

Frente a ellos, dos escritorios ingleses de estilo victoriano de doble cara con tapete verde en el tablero y doce cajones, de 1,80 m. de ancho, que antaño servían como mesas de lectura en la biblioteca y que ahora son las lugares de trabajo de las dos jóvenes. Dos modernos sillones de despacho anatómicos, de la marca Poltrona Frau, de cuero color avellana y dos pares de sillones de confidente estilo Luis XV con asiento y respaldo tapizados en seda adamascada beige, completan el conjunto. Dos lámparas Emeralite originales, de principios del siglo XX, con sólida base de bronce y pantalla horizontal redondeada de cristal checoslovaco verde, de la fábrica H.G. McFadding & Co, iluminan sus horas laborales.

El resto de la iluminación lo completan dos magníficas lámparas modernistas del siglo XIX de bronce macizo, de diez brazos, adornada con figuras femeninas y tulipas de cristal de Bohemia labrado transparente, situadas en los extremos.